Reseña duología Seis de Cuervos

 


¡Hola Saqueadores!
Hace poco tiempo publiqué aquí una reseña conjunta sin spoilers de la primera trilogía del universo Grisha, un mundo creoado por Leigh Bardugo. Muchos compartísteis vuestras opiniones al respecto de estos libros conmigo, cosa que me hizo mucha ilusión, y muchos otros me pedísteis que os contara qué me parecieron los libros de Seis de Cuervos. Por ello, ¡hoy vengo a reseñarlos! Espero que os guste, y como siempre ¡espero vuestras opiniones en los comentarios!
Los libros de Seis de Cuervos y Reino de Ladrones narran acciones que tienen lugar en el universo Grisha, pero que acontecen de forma posterior. En lugar de encontrarnos en Ravta, somos transportados a Ketterdam, una ciudad portuaria conocida por ser un nido de ladrones, borrachos y adictos al juego. Entre este cúmulo de personajes prácticamente grotescos, se nos presentan seis muchachos que se hacen llamar los Despojos. Liderados por Kaz, un misterioso jóven precedido por su reputación, y siempre acompañado de un bastón para paliar su cojera, este grupo de delincuentes tratarán de sobrevivir como puedan a los peligros de la ciudad. Aunque sobra decir, que ellos son quienes en realidad la gobiernan. 

Desde que me adentré en el mundo de Leigh Bardugo, he leído miles de reseñas sobre Sombra y Hueso y sus continuaciones.  Tras su publicación, llegó a las librerías la historia de estos chicos, los Despojos de Ketterdam, quienes despertaron en mí curiosidad desde el principio. Cuando leí la sinopsis y las primeras líneas, se me vino a la cabeza una ambientación al más puro estilo ciudad industrial de finales del siglo XIX, pero con elementos fantásticos... Así que no dudé ni un instante y me embarqué en esta aventura con Kaz y su banda. Puedo aseguraros que no solo quedé satisfecha, sino que estos libros volvieron a catapultarme al momento de mi adolescencia querida, cuando solía leer hasta tarde los fines de semana, buscando dragones o conociendo criaturas fantásticas. 
Leigh Bardugo sabe lo que es una buena construcción de los mundos fantásticos. Si habéis leído mi reseña conjunta de la trilogía Grisha (si no es así, la tenéis aquí), sabréis que soy una gran fan del "worldbuilding" que consigue la autora. En este caso, no es distinto. La ciudad en que se desarrolla la mayor parte de la acción me parece que está muy bien constriuda. Sin embargo, eso no fue lo que más me gustó de estos libros. Lo que realmente me mantuvo enganchada en esta ocasión, al contrario que con la historia de Alina y Mal, fueron los personajes. 

Sí, en Seis de Cuervos se nos presenta a Kaz, Inej, Nina, Jesper, Matthias y Wylan. Kaz es un niño de la calle, un chico que desde pequeño sufrió las injusticias de Ketterdam. Con un pasado misterioso y una mente afilada, Kaz Brekker es un personaje que enamora, a pesar de ser más bien frío. Inej, la mano derecha del líder, se ha ganado el nombre del Espectro. Hija de trapecistas de circo, separada de sus padres desde niña, este personaje fue entrenada como asesina y reclutada por Kaz en persona. Se vale de sus habilidades circenses para infiltrarse donde sea, además de conocerse por ser diestra con sus cuchillos, en los que confía más que en las personas. Este personaje es estupendo, es una chica sensata, poco habladora, pero realmente mortal. También en el lado femenino tenemos a Nina. Nina es una mortificadora Grisha, que trabaja en una casa de placer, al igual que Inej antes de unirse a los Despojos. Es un personaje que se describe como voluptuosa, así que le tengo mucho cariño. Me hace mucha ilusión que haya representación de distintos cuerpos en los libros, especialmente cuando son personajes desvergonzados y zalameros, que nos chocan tanto. Tiene una relación especial con Matthias, un fjerdano que se vio obligado a sobrevivir con Nina tras haberla capturado para venderla como esclava. Ambos son unos personajes adorables, que me han encantado y que evolucionan mucho a lo largo de ambos libros. En este caso, me gustó más su aparición en el segundo, que es donde vemos más de la historia sobre su pasado tras el naufragio. Luego, tenemos a Jesper. Alto, guapo, atlético... Su elemento son las pistolas, y aunque tiene un problema con el juego, es un personaje terriblemente encantador. Wylan es la última incorporación. Se trata del hijo de uno de los peores enemigos de Kaz. Tiene un problema a la hora de leer que le impide comprender las palabras, pero es un genio de la pólvora y las matemáticas, lo que le hace indispensable para los intrincados planes de Kaz. 

Como véis por las descripciones, la autora crea una serie de personajes que realmente hacen que te sientas parte de los Despojos. Todos ellos están descritos de forma que los lectores podamos sentirnos como si los conociéramos de toda la vida. Sin embargo, algo que me gustó muchísimo fue la personalidad más bien arisca que todos ellos comparten. En muchos libros, los autores cometen el error de intentar que sintamos simpatía y casi pena por los protagonistas, y por ello, terminan por romantizar la situación en que se encuentran. Bardugo consigue ese efecto compasivo sin caer en la romantización de la que os hablo, y ésto fue algo que me pareció muy importante. Después de todo, son chicos mutilados, engañados, maltratados... Tienen la fama que tienen porque primero fueron esclavos, prostitutas y soldados a los que les lavaron el cerebro y enseñaron a matar. Todos con apenas quince o dieciséis años. Como digo, ésto me pareció un movimiento muy interesante, y sobretodo acertado, por parte de la autora, para acercarnos más a sus personajes. 

Ambos libros cuentan con tramas ágiles, de no demasiada importancia. En esta duología, Leigh Bardugo simplemente se dedica a narrar las peripecias de los Despojos, a describir la forma en que estos trabajan en grupo y a desarrollar las relaciones interpersonales. En el primer libro, Kaz hace un trato que puede hacerlo millonario, pero el golpe sale mal. Tiene un final cruel, que se terminará por entender en el segundo libro. La trama es rápida, intensa. A pesar de que pueda parecer al principio que va todo un poco despacio, os animo a que no decaigáis al ver la lentitud de las primeras páginas. A mí me resultaron geniales, porque la descripción de Ketterdam es estupenda y me ayudó mucho a ambientarme, pero entiendo que pueda resultar complicado continuar con la lectura cuando el principio no termina de engancharte. 

A pesar de que el primer libro me resultó mucho más interesante, hubo más elementos que me gustaron en la segunda entrega. La primera parte me envolvió y obsesionó hasta el punto de que no podía pensar en otra cosa. Sus aventuras, los planes de Kaz, la personalidad y complicidad de todos ellos, el código de honor que tienen los Despojos... Todo ello me fascinó, y por ello creo que el primer libro fue bastante mejor que el segundo, pero la segunda parte me pareció increíble, de igual manera. La única forma que tengo de diferenciarlas es señalar los puntos débiles de la última. En Reino de Ladrones, presenciamos la aparición de personajes de la trilogía Grisha, y éstos interactúan con los Despojos, de hecho. Sin embargo, me pareció que el libro podría resumirse en: Kaz y su obsesión con la venganza y sus sentimientos reprimidos, Inej; por libre como siempre, Matthias y Nina muy, pero que muy enamorados; y Jesper muy celoso. El final no me acabó de convencer tampoco, pero eso podéis juzgarlo vosotros cuando lo leáis, ya que imagino, ESPERO, que haya una entrega posterior para sacarnos de dudas.

Si hay algo que sí puedo afirmar, es que ninguno de los libros estaría completo sin el otro, y en general se trata de una duología genial. He estado leyendo y al parecer, hay una tercera entrega en marcha, la cual no puedo esperar a leer, la verdad. Ahora estoy completamente preparada para la serie de Shadow and Bone... ¿Y vosotros? ¿Los habéis leído? ¿Os apetece? ¡Os leo aquí debajo!



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