¡Hola Saqueadores!
Hace cosa de un mes me encontré con esta reseña en La Magia de las Historias, el blog de Laura, y quedé completamente enamorada del libro que nos recomendaba. Os animo a que le echéis un vistazo a su post porque a mí consiguió convencerme de leer este libro lo antes posible. Por ello, me hice con una copia en formato ebook para darle una oportunidad. Hoy os cuento qué me pareció la historia de Las Chicas, de Emma Cline. Sólo puedo deciros que, ¡ahora necesito el libro en físico! ¡Dentro reseña!

Las Chicas cuenta la historia de Evie, una chica de catorce años a la que cuya madre no hace demasiado caso se encuentra con un grupo de muchachas de aspecto libre y feliz. A pesar de que todo el mundo las vea con malos ojos por sus costumbres y actitud liberal, tienen algo que atrae a Evie como la miel a las moscas. Tras cruzarse con Suzanne, la más mayor de ellas, de forma totalmente inesperada, nuestra protagonista se verá involucrada en una comunidad liderada por Russell. Este grupo de personas viven en un rancho a las afueras y comparten los ideales románticos de este músico frustrado, experto en manipular emocional y sexualmente a las chicas. Evie se verá separada de sus amigos, su familia y el mundo que la rodea hasta verse envuelta completamente por esta secta y culminar en un acto de violencia extrema que conseguirá liberarla a ella y al resto de la comuna.
Este título es uno de esos que solo con leer la sinopsis ya te ves transportado a una pequeña y
demacrada población estadounidense. Es una de esas historias sobre niños a los que sus padres prestan escasa atención si no ninguna, y todo ello sumado a que tiene lugar en los 70, una época en que los descubrimientos emocionales y espirituales afloraron en las personas. Ésto puede verse de forma especial en la madre de la protagonista. La madre de Evie es una mujer joven y divorciada que trata de evitar su autocompadecencia mediante la prueba de una cantidad insana de nuevas aficciones. Desde la meditación y el yoga a la cocina, pasando por los cientos de novios cuyas profesiones oscilan entre ejecutivos de empresas importantes y practicantes de reiki. 
Emma Cline nos consigue poner en situación mediante el uso de unas figuras retóricas impresionantes, un lirismo precioso y muy descriptivo nos introduce de lleno en la trama y nos proporciona una manera mediante la cual acompañar a Evie en su viaje en busca de la felicidad y del amor. Los lectores somos testigos de la inocencia preadolescente de aspirar a cosas del mundo adulto como si fueran nuestro último propósito. Esto desemboca en la decepción de Evie, junto con la comprensión de que en realidad, la pobrecita se ha metido en un berengenal terrible. No solo eso, sino que acompañamos a la protagonista en un viaje de autodescubrimiento, donde experimentará con el amor, el sexo y la supuesta libertad que Russell le promete.

Algo que me ha encantado de este libro es que comienza una vez Evie es adulta. Nos encontramos con una mujer más madura que está pasando una temporada en la casa de vacaciones de un amigo suyo, cuidando de la misma y de sus plantas. Una noche, entran en la casa el hijo de su amigo con una novia suya y la reconocen por las historias que su padre les había contado. Evie no les revela nada de su pasado a estos personajes, pero sí que son una puerta a contarnos a nosotros su historia. Los capítulos se dividen en la actualidad y 1969, cuando Evie entró en la comuna. A pesar de no ser un testimonio real, durante toda la novela, yo he tenido la sensación de que sí que lo era. Los personajes están tan bien construídos y son tan humanos que me cuadran perfectamente con gente real. Además, la historia es tan detallada que te envuelve y no te suelta. Definitivamente, un 10/10, totalmente recomendable. ¿Lo habéis leído? ¡Yo os lo recomiendo encarecidamente! Como siempre, os leo en los comentarios. ¡Hasta pronto!